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¿Nos podría hablar de
lo más destacable de la civilización maya?
- Yo creo que la
civilización maya, al igual que todas las
antiguas civilizaciones del continente
americano, destaca por una serie de logros
que en esa época eran superiores a los que
había en la misma Europa. Por ejemplo, los
mayas tenían el concepto del número «cero»,
cuando en España no se conoció hasta que
llegaron los árabes y lo transmitieron al
resto de Europa. Pero ya desde el Preclásico
(período anterior a Cristo), el concepto de
«cero» se utilizaba, y eso es un logro
matemático muy importante para una cultura.
Por otro lado, dentro de las culturas de
América, fue la única que estableció un
sistema de escritura en el cual se puede
hablar y escribir exactamente lo que se está
diciendo, o sea, se tienen verbos,
adverbios, tiempos y aspectos verbales,
adjetivos nominales… en fin, toda la
gramática. En un mismo signo se pueden poner
esos tiempos y componentes gramaticales,
dando lugar a lo que es un «sistema
inclusivo», algo así como lo que ocurre en
el alemán, que una palabra tiene todo lo que
tiene que decir, y por eso son tan largas;
cosa que nosotros no tenemos en el
castellano, porque siempre lo estamos
dividiendo en diferentes momentos y
aspectos. En general, yo diría que incluye
todo lo que es gramatical: no es sólo decir
«sentarse» sino, «se está sentando», «se va
a sentar»; incluso, el idioma maya tiene más
de un pretérito: algo que pasó ayer, hace
mucho tiempo o hace algún tiempo… Existe
esta amplia posibilidad a través de sufijos
y prefijos en los glifos.
- ¿Qué obras literarias
tenían los mayas?
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De la época de la llegada de los españoles
está el Popol Vuh, el Manuscrito de los
anales de los Cachiqueles, que es una
historia que comienza con una parte mítica
que continuó la familia Sagil Cachiquel
hasta el año 1606, y cuenta la historia de
cómo llegaron los españoles y cómo quemaron
a los reyes; de cómo los diferentes caciques
y líderes de las comunidades bajo gobierno
colonial trataron de tener su parte
histórico-mítica y demostrar que ellos eran
los dueños de esos territorios.
- ¿Cuál se considera la
última obra en lengua maya?
- En la zona maya de
Guatemala, los Anales de los cachiqueles; en
Yucatán los Chilambalam que llegan hasta
1700-1800. Son también títulos en donde se
trata de probar quienes son, de dónde
vienen, quienes son sus gentes, cuál era su
territorio...
- ¿Y qué hay sobre el
tema de que se considera que los mayas
siguen vivos?
- Tenemos un excelente
poeta, Humberto Alcabal, en Guatemala, que
es maya y escribe en idioma maya, incluso
acaba de ganar el premio nacional de
literatura «Miguel Ángel Asturias» por su
obra en quiché (idioma de un pueblo nativo
de Guatemala).
- ¿Cuál es la relación
de estos pueblos indígenas con los antiguos
mayas?
- Las inscripciones
están en un idioma que ya no existe. En
Yucatán sólo hay un idioma, el yucateco; en
Guatemala tenemos veintidós idiomas mayas,
algunos importantes, hablados por un millón
de habitantes, los quichés. Entre ellos hay
diferencias, pero tienen todos el mismo
origen. Resulta que ese panorama produce
problemas al Estado, porque las
reivindicaciones actuales de los grupos
mayas es que debe aprenderse su idioma en
primaria, para luego llegar al castellano.
En un país pobre, tener un sistema de
educación en donde hay que preparar maestros
de escuela en los diferentes idiomas de las
regiones, y luego hacer que el sistema
funcione, es muy complicado; y además tiene
el dilema de que el idioma de 25.000
habitantes no tiene la posibilidad de ser
incorporado a la sociedad de Guatemala,
mientras que por otro lado, son aplastados
por una mayoría abrumadora y van a tener que
perder su idioma. Este es un problema grave
para ellos y para el Estado guatemalteco,
porque nadie en Guatemala va a querer ir a
aprender ese idioma y convivir con ellos.
Este problema, mal llevado, puede producir
un conflicto social, pero bien llevado,
haría que los jóvenes y los niños acaltecas
mantuviesen su identidad, porque el idioma
es la identidad. Aunque tengan que aprender
castellano, si continúan con su idioma, va a
ser bien llevada esa situación; este es el
asunto que se debate.
Otro de sus logros es
que consiguieron establecer un sistema de
vida que duró 2.500 años. Es una de las
civilizaciones más largas que ha existido en
el mundo, y bastante conservadora, un poco
como la egipcia. El rey se considera a sí
mismo como el eje del universo; si falla
algo en ese universo, si hay un huracán, si
hay hambre porque fallan las cosechas, se
dice que viene un deterioro eventual de lo
que es la gran civilización.
Cuando los españoles
llegaron a América Central, en una isla de
la región de Los Lagos, en Flores, todavía
vivía un reino maya que llegó a mantenerse
independiente hasta 1697. Una parte de la
población pervive con sus propias
cosmovisiones y con sus propios gobernantes;
mientras en Guatemala, en la Universidad de
San Carlos se daban clases de Medicina,
Teología, Derecho canónigo, Derecho civil,
etc., al mismo tiempo, en Flores, estaban
escribiendo el famoso Códice de Madrid, que
está en el Museo de las Américas en Madrid.
- Esas ciudades que
has encontrado abandonadas, ¿es cierto que
dan la sensación de que se quedaron
desiertas todas a la vez?
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Hay diferentes pasos
en esa historia. Uno es que, efectivamente,
la zona del suroeste de Petén, que está
encerrada por el río de la Pasión y el río
Usumacinta, en el año 760 tuvo un violento
colapso de guerras internas; es decir, que
un estado que dominaba a todos, de repente
se vio sorprendido por una rebelión de la
que resulta la muerte del rey, y por ello se
viene abajo toda la región. Así que se crean
pequeños estados independientes luchando por
sí mismos. Y todo comenzó porque ambos ríos
vienen del altiplano guatemalteco y todo el
comercio que pasaba por esta zona quedó
bloqueado por las guerras civiles: los
pueblos perdieron repentinamente su forma de
vivir y llegó su progresiva desaparición. Se
comerciaba con plumas de quetzal, piedraa de
Petén, el pedernal, la ovidiana... Por
ejemplo, un problema en un lugar hacía que
otras ciudades como Yaxilan, Piedras Negras,
Palenque, etc., fueran víctimas inocentes
del conflicto: abandonan los cultivos para
pelear y las mujeres ocupan sus lugares.
Ello implica falta de mano de obra,
desnutrición de los niños, descenso de
población y, eventualmente, una migración de
estos territorios. Se sabe que parte de esa
población del suroeste va hacia Belice
buscando algo mejor, entre otras cosas,
comida como el pescado que está en el mar, o
zonas donde la tierra es más fácil de
cultivar... Así que lo que causó el colapso
maya, fueron muchas cosas en cascada.
- Para acabar déjenos
un mensaje para despertar el interés sobre
la Mayología.
-
Pues yo creo que el mensaje positivo que
puedo dar es que al abordar los estudios de
la Mayística o Mayología, se está entrando
en un campo en el que todavía, en España, se
puede sentir uno como un explorador. En
España hay un gran espíritu explorador y
tiene que ser así porque si no, no hubieran
descubierto América... Pero yo creo que
estudiar la cultura maya y las culturas
generales de América en la época
prehispánica y en la actual, le abre a uno
la posibilidad de estar explorando algo
nuevo. Yo tengo aquí, en Madrid, dos colegas
epigrafistas muy buenos, uno de ellos es el
epigrafista-lingüista Alfonso La Cadena, que
estudió conmigo en una época y me superó
ampliamente; y el otro es García Campio,
colega suyo y muy bueno, también. Trabajan
con otros europeos, un danés y un alemán. Es
decir, que en Europa hay un grupo muy bueno
de epigrafistas, pero sólo hay dos españoles
-que yo conozca- que trabajan en el área
maya allí, en América: Pepa Iglesias y su
esposo Andrés Vidal, de la Complutense;
trabajan en Guatemala y creo que van a
seguir en Machakilá, cerca de Cancuén, donde
yo trabajo. Esto es muy poco, porque si un
día desaparecen, se acaba la arqueología
maya o la epigrafía maya en España.
El mensaje es que
América y España tienen una relación
estrecha en comercio, exportaciones,
importaciones, inversiones... Y si está eso
¿por qué no está la parte académica?
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